domingo, 22 de mayo de 2011

HAWAII, DÍA 3: CONOCIENDO EL ESTE DE OAHU

A las 7:15 de la mañana nos recogían en el hotel para llevarnos a la oficina de alquiler de coche. Como el coche tenía el cambio automático y Zuriñe había conducido alguno vez coches automáticos, me puse de copiloto a manejar el GPS. Nos pusimos rumbo a valley of the temples. Por el camino comprobamos que llovía mucho y gracias a eso, pudimos visitar el templo (3$ la entrada) con sólo dos personas más alrededor. Hasta un monje nos saludó.





































Paramos a desayunar en un McDonalds (de camino no encontrábamos otra cosa) y lo primero que nos sorprendió es que había mucha gente (incluso familias con niños) desayunando allí. Por lo menos, no desayunaban hamburguesas. Comimos huevos revueltos, arroz y spam o salchichas más café por 13,50$.















En Hawaii hay iglesias de todo tipo, pero esta fue la más curiosa:



Los coches estaban perfectamente adaptados a las bebidas XXL:






















Empezamos a recorrer la costa y la primera playa que encontramos fue Lanikai:











Curiosa manera de avisar de los pasos de peatones:











El shaved ice es un "helado" típico de Hawaii que consiste en hielo al que luego añaden los sabores que quieras:






















Las siguientes playas que visitamos fueron Waimanalo y Pakapoo:





















La última playa a visitar era Hanauma bay, un sitio ideal para hacer snorkeling. La entrada era 1$ por coche y 7$ por persona. Es obligatorio ver un pequeño documental antes de poder acceder a la playa. Un sitio precioso:













































Como empezó a llover y tenía pinta de no parar, nos pusimoa camino a Honolulu.
Parece que había comenzado la campaña electoral:


Como seguía lloviendo, decidimos ir aun centro comercial de outlet: Waikele outlet. Por ejemplo, había visto precios de Levi´s por 60$ y en este centro comercial compré dos por 65$. Allí comimos en Chili´s: fajitas, ensalada, agua y cocacola por 41$. El precio de la cocacola incluye que te rellenen el vaso si lo acabas:



Tras las compras, estábamos agotados, así que decidimos ir al hotel. Como no nos apetecía salir a cenar, compramos una docena de fresas con chocolate por 18$:

viernes, 20 de mayo de 2011

HAWAII, DÍA 2: CONOCIENDO HONOLULU

Debido al jetlag o al cansancio del día anterior, no dormimos mucho y salimos del hotel pronto, tras actualizar los relojes con los 11 horas de diferencia. Serían las 7:30 de la mañana.

Había muy poca gente por la calle y nos recorrimos toda la costa de Waikiki.
No encontramos en todo Waikiki ni una oficina de alquiler de coches.
Cuando empezó a apretarnos el hambre, en una pequeña galería comercial situada en el cruce de la calle Ala Moana con Hobron, encontramos un sitio donde desayunar: Kimobean coffee. Pedimos dos bagels rellenos de panceta, huevo frito y pavo. Como sabíamos que las bebidas en los iuesei son muy grandes, pedimos un café mediano para compartir entre los dos. El café mediano era medio litro. Si le añades la lecha, te queda un katxi de café con leche. Todo: 14,40$.














Tras reponer fueras, fuimos a una oficina de alquiler de coches que había justo al lado (Alamo) pero como había salido un día lluvioso, había mucha gente esperando alquilar coche. Como lo íbamos a alquilar para el día siguiente, decidimos pasar más tarde para no esperar cola.
Seguimos andando por Ala Moana y cruzamos este río, el cual estaba bastante sucio:






















Llegamos a Ala Moana Center, concretamente a la librería Barnes & Noble. Zuriñe quería comprar un ebook reader, concretamente el Nook
y como soy un poco envidioso, yo también me compré uno. 150$ cada uno. Habíamos mirado ebook readers por aquí, pero este modelo salía por unos 100€ al cambio, cuando aquí por 100€ sólo te dan modelos muy básicos.

En ese centro comercial había una sala de máquinas recreativas con unos curiosos modelos:































































Y esta máquina se encontró Zuriñe en los servicios del centro comercial:











Típica camisa hawaiiana para bilbaínos:





















En una máquina de refrescos elegimos por error un refresco Mountain Dew. Era similar al Sprite y estaba bueno. 1,5$ la botella de 0,6 litros. Seguimos caminando dirección Chinatown y encontramos una furgoneta-restaurante que luego nos daríamos cuenta que es típica en Hawaii:












Teléfono para pedir taxis en Aloha Tower:























Y la famosa torre:






















Empezamos a desandar el camino y llegamos a comer a Ala Moana Center. Este centro comercial es el más grande que he visto en mi vida y tenía una zona con los sitios para comer, en donde habría unos 50 restaurantes y sitio para comer para más de 1.000 personas. A pesar del sitio disponible, había gente que salía a la calle para comer porque no encontraban sitio. Elegimos un sitio en el que comimos una ensalada hecha por nosotros mismos, filete a la plancha y salmón a la plancha. Con la bebida: 28$.































Alquilamos el coche para el día siguiente (como no tienen oficinas en Waikiki, te van a buscar al hotel y te llevan a la oficina) y cogimos el bus para Waikiki. Hay muchas líneas de bus y con mucha frecuencia, así que no te cortes cogiendo el autobús público (2,5$ el viaje, con posibilidad de un trasbordo).

Llegamos al hotel y en la habitación encontramos una cesta de frutas y bombones, supongo que debido a que nos habían rayado la maleta:













Tras esto, un paseo por Waikiki para encontrar donde cenar: Cheeseburger in paradise.
2 hamburguesas con patatas fritas y una cerveza: 42$. Lo curioso es que no te cobren el agua, y una cerveza te cueste 13$, cuando la comida de cada uno eran entre 10 y 12$.











Mirando en google earth nos dimos cuenta que habíamos caminado unos 20 kilómetros: así que estábamos un poco cansados.
Por cierto, al llegar a la habitación nos dimos cuenta que realmente hay 12 horas de diferencia (en primavera no cambian la hora) así que habíamos salido de la habitación a eso de las 6:30 de la mañana. Por eso había tan poca gente en la calle...

jueves, 19 de mayo de 2011

HAWAII, DÍA 1: BILBAO-HONOLULU

El plan de viaje era:
Bilbao - París.
París - Los Ángeles.
Los Ángeles - Honolulu.
Lo bueno era que sólo teníamos 2 horas de espera para los dos enlaces. Lo malo es que poco llegáramos con un poco de retraso o que nos entretuvieran con el tema de aduanas (sobre todo en Los Ángeles) podíamos perder algún vuelo.
Tuvimos que madrugar un poquito, ya que el primer vuelo era a las 7 de la mañana.
1 café con leche, un bollo de chocolate y 1,5 horas después llegamos a París. Este aeropuerto tiene fama de ser complicado para los enlaces. Parece ser que tuvimos suerte, ya que en 15 minutos nos encontrábamos en la puerta de embarque del siguiente vuelo.
Así que tuvimos tiempo de "resayunar":


















Cogimos el vuelo a Los Ángeles y lo primero que me sorprendió fue el poco espacio existente en cada asiento con respecto al de delante.
Cada asiento tenía disponible una pantalla táctil con juegos, música, películas, series, documentales e información del vuelo:













Curiosa traducción.

La primera comida del avión:













Yo pedí vino aprovechando que era un vuelo de una compañía francesa. Un día en un vuelo de Lufthansa se me ocurrió pedir vino y todavía recuerdo la nefasta experiencia.
Y como Zuriñe había pedido cocacola y somos de Bilbao, evidentemente, nos tomamos nuestro primer kalimotxo.

Tras comprobar que es un poco incómodo el asiento (sobre todo si se reclina de vecino de delante) me voy al fondo del avión (como en clase). Miro por la ventanilla y, como vamos por Islandia, Groenlandia y Alaska, veo este precioso paisaje:












































































Posteriormente compruebo que en el fondo del avión empiezan a ofrecer sandwiches, helados y bebidas (refrescos y cervezas). Así que no me muevo de allí hasta que se acaba todo.

De mientras, por una puertita empieza a aparecer personal de vuelo. Primero de uno en uno, pero luego de varios en varios. Como el sitio del que aparecían era muy pequeño, quería comprobar como era ese camarote de los hermanos Marx y descubrí el truco: había unas escaleras que daban a la parte de arriba (donde debe haber una zona de descanso para el personal del vuelo): era el cambio de turno del personal del vuelo.

Volví para mi sitio cuando vi que daban la segunda comida. Supongo que sería comida, porque aunque llevábamos 7 horas de vuelo, como según pasaba el tiempo teníamos que adelantar la hora, seguíamos en un horario similar al del despegue.












Tras 11 horas de vuelo llegamos a Los Ángeles. Una cola importante para pasar la aduana. Con nuestro inglés, conseguimos entender que si no apagamos el móvil, nos detienen, así que hacemos caso. Pasan perros entre nosotros mientras esperamos en la cola. Pasamos el control y nos dan nuestras maletas. Pasamos otro control en el que me preguntan si llevo comida: me doy cuenta que llevo unos anacardos y dudo entre decirlo y arriesgarme a que nos tengan allí media hora y perdamos el enlace y no decir nada. No digo nada y me convierto en un traficante de anacardos. Volvemos a facturar nuestras maletas y como no entendemos nada a la tía de facturación, enseguida nos habla en castellano (tendríamos pinta de Paco Martínez Soria). A pasar el control de equipaje de mano, en el que no entiendo nada al operario de turno y me echa la bronca por no poner el ordenador portátil solo en una bandeja y por no dejar las sandalias en una bandeja. Por fin, podemos coger el vuelo y alucinamos porque la mitad de la gente que monta en el vuelo, lleva cajas como si estuviéramos en Mallorca. Luego nos damos cuenta que como es un vuelo de 5-6 horas y no dan comida, llevan cajas de pizzas para zampárselas durante el vuelo. Estamos en los iuesei.

Llegamos en 5,5 horas a honolulu, donde está lloviendo. Parte del aeropuerto de Honolulu está al aire libre. Salimos a la calle y buscamos el bus de línea, el cual no encontramos. Pero encontramos un Shuttle bus que nos deja en el hotel por 9$. Ya dentro del bus vemos un cartel que indica que los 9$ no incluyen la propina (o sea, que hay que dejar propina). Llegamos al hotel Sheraton Princess, dejamos las maletas y buscamos donde cenar (es que no hemos comido nada en todo el día) cerca del hotel: en una zona comercial cercana "Choi chicken", donde elegimos fideos con gambas, pescado + 4 tipos de verduras + arroz (las verduras las eliges entre las existentes) y dos botellines de agua: 24 $.















De camino al hotel vemos la frecuente publicidad existente de locales donde poder disparar con armas de verdad:

viernes, 25 de marzo de 2011