viernes, 10 de octubre de 2008

Robar es fácil

Ayer me tocó hacer la compra en un hipermercado del que no voy a hacer publicidad.
Al ir a pagar a la caja, me pareció curioso ver a la cajera levantarse cada vez que pasaba un carro por la caja para verificar que nadie pasara nada en el carro.
Cuando pasé mi carro, también se incoroporó para verificar que no llevara nada en el carro.
Y al pagar, me di cuenta que había dejado unas pilas recargables en el carro y que, evidentemente, no pagué.
Pero lo que más me sorprende es que en un hipermercado no tengan más medidas antirrobo que la mirada de la cajera.