martes, 1 de enero de 2008

Nuevo año

Hemos empezado el nuevo año y ya hemos cruzado el ecuador de las navidades.
En las vacaciones de verano siempre aparecen unos psicólogos dando recomendaciones de cómo debe ser la vuelta al trabajo.
Pero, en navidades, no lo hacen.
Y creo que son bastante más estresantes las navidades que la vuelta al trabajo tras las vacaciones veraniegas.
Razones:
- No todo el mundo tiene vacaciones navideñas.
- Hay muchos compromisos para pocos días: comidas y cenas de los días señalados, comidas de empresa, comidas de cuadrilla de amigos, etc.
- Desplazamientos no siempre cortos para ir a estas comidas-cenas.
- Ingesta desmedida de alcohol.
- Juntas los ingredientes anteriores con algún invitado que no te cae especialmente bien y la mezcla es espectacular.
- Compra, compra y compra de regalos. Y stress añadido de tener que hacerlo antes de determinada fecha y evitando que los productos estén agotados.
- En caso de tener hijos, las cabriolas que hay que realizar para poder estar con los hijos o tener que encajarlos con familiares, ya que las guarderías-escuelas-colegios tienen unas vacaciones que los adultos no suelen tener.
- Si tienes hijos, las composiciones que hay que realizar para hacer las compras sin que te vean los hijos y esconderlas en casa, son importantes.

También hay cosas buenas relacionadas con la navidad, pero ¿compensan?