martes, 24 de mayo de 2011

HAWAII, DÍA 5: DIAMOND HEAD

Como va a ser un día largo, nos metemos el desayuno de los campeones n un restaurante de Kuhio en el que siempre hay cola: por un lado tortilla de 3 huevos jamón y queso, patatas fritas, dos tostadas y un pequeño bol de fruta. Por otro lado tortilla de 2 huevos, salchichas, panceta y patatas fritas, con un gofre enorme con nata y fresas. Además de todoel café que quieras por 30$.






















Tras esto, cogimos uno de los varios autobuses que te llevan de Waikiki a Diamond Head. Tras bajar del autobús, andas unos 10 minutos y llegas a la entrada: 1$ por persona. Es recomendable llevar agua (si no, en la entrada venden refrescos a un precio asequible) y ropa cómoda para andar. El recorrido es cuesta arriba y tiene unas 300 escaleras. Se tarda unos 45 minutos y no es nada complicado.















































El último tramo de 100 escaleras seguidas es un poco duro, pero las vistas que hay al final del recorrido, merecen mucho la pena:




























Tras desandar el camino, fuimos a la parada de bus. Mientras esperábamos, varios taxis nos ofrecían llevarnos a Waikiki por módicos precios. Tras esperar 15 minutos y ver que no pasaba ningún bus, decidimos aceptar la oferta de un taxi que iba a Waikiki y que nos ofrecía llevarnos por 2$ por persona (menos de lo que cuesta el autobús). Fuimos al hotel y pusimos una lavadora. Tras otra experiencia típica yanki, nos dirigimos a una tienda retro que tenía ganas de visitar, que se encuentra en una zona interior de Honolulu, a unos 4 kilómetros de Waikiki. A mitad http://www.blogger.com/img/blank.gifcamino, paramos a comer en Rainbow drive in, un sitio típico en el que comimos una pequeña hamburguesa, chili y zumo de naranja por 7,5$ (después del desayuno, la comida tenía que ser ligera).













Tras un largo paseo y tras comprobar por las zonas menos turísticas de Honolulu que la gente es muy confiada (muchas casas tenían cosas en los porches de sus casas que en otros sitios desaparecerían en poco tiempo) llegamos a la tienda Toys N Joys. A Zuriñe le mereció la pena el paseo por verme la cara de felicidad: un montón de cosas retro (maquinitas, consolas, figuras, etc.):




















































































Cuando volví en mí, compré un par de maquinitas y una cajita de caramelos que parecía un mando de NES. La visita mereció la pena. Luego cogimos un bus que nos llevó a Chinatown y allí cogimos otro bus para ir a Waikiki. Nos tomamos un par de pintas en el Kelly´s por 6,5$ mientras veíamos por la tele en directo el Oklahoma Thunder - Memphis Grizzlies de las 3 prórrogas, gritando con otras personas que también estaban viendo el partido.
Luego fuimos a cenar a un restaurante vietnamita: rollos de verano y dos platos enormes de verdura y gambas con una cerveza por 50$ (en la cuenta venía añadido el 15% de servicio mñas conocido como propina).

























Paseíto por el mercadillo (en el que no puedes pararte a mirar, porque te empiezan a acosar) y a dormir.